El profesor de Trabajo Social

Titulación en Trabajo Social

El profesor de Trabajo Social
"Es una carrera que exige dedicación y, con ello, cualquier alumno que ha llegado a la universidad no tiene por qué tener dificultades para finalizar el grado dignamente."
Miguel Miranda Aranda es diplomado en Trabajo Social y tiene el máster en Trabajo Social en Psiquiatría por la Universidad de Zaragoza, donde ejerce como profesor desde hace 20 años e imparte Introducción al Trabajo Social, asignatura obligatoria de 1r curso.
La Universidad de Zaragoza es la primera universidad pública que ofrece el grado en Trabajo Social.

¿Qué diferencias aprecia entre la diplomatura en Trabajo Social y el grado?
Muchas diferencias. Nos estamos tomando en serio la idea de que el protagonismo pasa del profesor al alumno, de manera que el alumnado es mucho más activo. La inmensa mayoría ha optado por la evaluación permanente, por lo que están trabajando desde las primeras semanas, individualmente y en equipo. Se han reducido los grupos hasta un máximo de 60 alumnos, con lo que se puede trabajar mucho mejor. Queremos que el alumno adquiera capacidades y aprenda a aprender. El examen de conocimientos ha perdido valor porque tenemos que aprender a evaluar esas capacidades. Todo esto no tiene nada que ver con aprenderse unos apuntes y hacer algún trabajo como se hacía en la diplomatura. Los profesores tenemos que trabajar en equipo y con una perspectiva permanente de hacerlo con calidad. Hemos renovado el plan de estudios… En fin, podría señalar otras diferencias y, en mi opinión, todas positivas.

EL PROFE

Miguel Miranda, además de Trabajo Social, también es Licenciado y Doctor en Antropología Social y Cultural y ha cursado un Máster en Antropología de la Medicina por la Universitat Rovira i Virgili de Tarragona.

Aspectos a destacar de la adaptación de la diplomatura al EEES por lo que respecta a Trabajo Social.
Una muy importante que afecta a todos los estudios que antes eran diplomaturas: que sea un grado, al mismo nivel que cualquier otro estudio. Con ello se consigue una reivindicación clásica para esta profesión que tendrá consecuencias en el desarrollo disciplinar y en el ejercicio profesional. Actualizar el plan de estudios, introducir temas relacionados con la investigación, la importancia concedida a las prácticas preprofesionales, la facilidad para trabajar en la Unión Europea una vez titulado, la cuestión del suplemento europeo al título de manera que se refleje bien toda la formación adquirida por el alumno… Veo muchas ventajas, aunque nos obliga, a los profesores, a cambiar nuestros hábitos y nos exige un mayor esfuerzo, pero estoy convencido de que será para mejor. No comparto para nada las críticas que se oyen al proceso que pone en marcha la Declaración de Bolonia. No veo por ningún lado la privatización de la universidad, ni la mercantilización ni el encarecimiento de las matrículas, incluidas las de los másters. En nuestro centro tenemos un máster sobre Relaciones de Género y, como es oficial, está sometido a las tasas oficiales, que no tienen nada que ver con muchos de los másters acogidos a la normativa de estudios propios y, por supuesto, a los privados.

Descripción del grado en Trabajo Social.

Dificultad. Es una titulación que requiere estudiar; esto es la universidad y ésta es una carrera universitaria, pero no es difícil. Pretendemos que nuestros graduados sean profesionales cualificados para la intervención social en un contexto cada vez más complejo. Se trata de adquirir los conocimientos y las competencias necesarios. Es una carrera que pertenece al ámbito de las Ciencias Sociales y, naturalmente, hay que estudiar. Exige dedicación y, con ello, cualquier alumno que ha llegado a la universidad no tiene por qué tener dificultades para finalizar el grado dignamente.

Carga de trabajos. Por lo que sé, hasta ahora y teniendo en cuenta que sólo llevamos unos meses, los alumnos están contentos y, precisamente, porque ya han realizado varios trabajos: han comentado una película, han comentado textos, han elaborado en equipo un póster sobre los pioneros de la disciplina, un ensayo sobre distintos grupos de usuarios con los que se interviene desde el Trabajo Social. Algunos de estos trabajos los han expuesto y defendido en público. Creo que precisamente su nivel de satisfacción tiene que ver con este protagonismo que están teniendo en su propio aprendizaje desde el primer día de curso. Por otro lado, las nuevas tecnologías, el anillo digital, por ejemplo, nos han facilitado el trabajo a todos y han aumentado la relación con los profesores porque todos sabemos que las tutorías del anterior sistema casi no eran utilizadas por los alumnos.

Importancia de las prácticas. En nuestro plan de estudios hay 2 periodos de prácticas. En el 3r curso hay 13 créditos para un prácticum de investigación y en el 4º curso hay 30 créditos, todo un cuatrimestre dedicado al prácticum de intervención que se hace fuera de la universidad, sobre todo en instituciones. Tenemos más de 300 acuerdos con instituciones de todo tipo para hacerlas posibles. Se trata de prácticas sobre el terreno tuteladas por profesionales y supervisadas desde la universidad, con clientes reales, con problemas reales, en instituciones reales. Esta es una experiencia insustituible que se ha exigido en todos los planes de estudio de Trabajo Social en todo el mundo desde hace 100 años y que, naturalmente, nosotros mantenemos. Hay, además, 10 créditos dedicados a que el alumno haga un trabajo de fin de grado en el que se tienen que demostrar los conocimientos y capacidades adquiridos. Estoy seguro de que los nuevos planes de estudios abren nuevas perspectivas muy interesantes y que los futuros trabajadores sociales saldrán mucho más cualificados.


Consejo a un futuro estudiante ...

El mismo consejo que a cualquier estudiante universitario: que le guste la carrera por la que se decida y que tenga ilusión y ganas de trabajar. En Trabajo Social cada vez hay más alumnos que saben muy bien a qué vienen y que tienen ya una actitud crítica y una preocupación por la realidad social, por los problemas y conflictos sociales. Esa actitud favorece mucho el posterior proceso de aprendizaje.